REAVIVA TU VIDA CON EL ESPÍRITU SANTO

Recibe su fuerza y su unción.  Estas promesas son para tí, proclámalas…

“En verdad, les conviene que yo me vaya, porque si no me voy, el Intercesor no vendrá a ustedes.  Pero si me voy, se lo mandaré.  Y cuando venga Él, el Espíritu de la verdad, los introducirá a la verdad total.  Él no vendrá con un mensaje propio sino que les dirá lo que ha escuchado, y les anunciará las cosas futuras.”  Juan 16, 7-13.

“Les daré un corazón nuevo, y pondré dentro de ustedes un espíritu nuevo.  Les quitaré del cuerpo el corazón de piedra y les pondré un corazón de carne.  Infundiré mi Espíritu en ustedes para que vivan según mis mandatos y respeten mi órdenes.” Ezequiel 36, 26-27.

“Pedro les contestó: ‘Conviértanse y háganse bautizar cada uno de ustedes en el Nombre de Jesucristo, para que sus pecados sean perdonados.  Y Dios les dará el Espíritu Santo; porque la promesa es para ustedes y para sus hijos y para todos los extranjeros a los que el Señor llame.” Hechos 2, 38-39.

“Mientras comía con ellos, les mandó: ‘No se alejen de Jerusalén, sino que esperen lo que prometió el Padre, de lo que ya les he hablado, que Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en el Espíritu Santo dentro de pocos días’.  …sino que van a recibir una fuerza, la del Espíritu Santo, que vendrá sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los límites de la tierra.” Hechos 1, 4-5, 8.

“Mi bautismo es bautismo de agua y significa un cambio de vida.  Pero otro viene después de mí y más poderoso que yo y ¿quién soy yo para sacarle el zapato?  Él los bautizará en el fuego, o sea, en el soplo del Espíritu Santo.” Mateo 3, 11.

“Además el Espíritu nos viene a socorrer en nuestra debilidad; porque no sabemos pedir de la manera que se debe, pero el propio Espíritu intercede por nosotros con gemidos que no se pueden expresar. Y aquel que penetra los secretos más íntimos, conoce los anhelos del Espíritu cuando ruega por los santos según la manera de Dios.” Romanos 8, 26-27.