ALABANZA Y ADORACION

“Entonces oí la voz de toda la creación, el cielo, la tierra, el mar y el lugar de los muertos, todos los seres que están en el universo clamaban: Al que está sentado en el trono y al Cordero, alabanza, honor, gloria y poder por los siglos de los siglos.” Apocalipsis 5, 13.

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LA ALABANZA es una arma de ataque. La alabanza hace que Dios se manifieste sobrenaturalmente y es también la respuesta apropiada cuando Dios muestra su poder. Satanás es alérgico a la alabanza. Como arma espiritual, debe proclamarse en voz alta.

“El Señor es mi roca, mi fortaleza y mi libertador. !Oh mi Dios! !Roca en que me refugio, mi escudo, mi fuerza y mi salvación!.” Salmo 18, 3.

En la Biblia, la alabanza se relaciona frecuentemente con lo grande y temible que es Dios, especialmente cuando obra en contra de los enemigos de su pueblo, y es también la respuesta apropiada cuando Dios muestra su poder. (Éxodo 15, 1-18).

Debemos aclarar que Alabamos a Dios por lo que hace (sus obras), y le Adoramos por lo que es (su carácter, su gloria). Es decir, ALABAR es dar gloria, honra, magnificar. ADORAR significa literalmente dar besos y se usa en un acto de homenaje, reverencia y veneración.

Cómo Alabar !!

Dios creó al hombre para la Alabanza. Está dentro de la naturaleza de toda persona el alabar y adorar. Cuando comenzamos a Alabar, abrimos la puerta para entrar ante las cortes y atrios que liberan la mano de Dios para producir bendición y milagros. La alabanza va acompañada de una espada de doble filo, que es la Palabra de Dios.

La boca es el instrumento para usar nuestras armas de batalla: alabando, proclamando, gritando, declarando y confesando, etc. Salmo 106, 47. El propósito de la Alabanza es callar a Satanás.

Triunfo y Victoria

El triunfo viene en la Alabanza; hay una diferencia entre triunfo y victoria.

«Victoria: es la derrota del enemigo, «Triunfo: es la celebración de la victoria ya obtenida.

Victorias obtenidas por el poder de la alabanza:

  • Josué obtuvo victoria en Jericó, cuando el pueblo alabó a Dios.
  • David derrotó a Goliat, porque alababa al Señor. Josafat vio la victoria del Señor porque el pueblo comenzó a alabar.
  • Pablo y Silas fueron liberados de las cadenas y de la prisión porque alabaron a Dios.

La música como ministerio de alabanza

Los ejércitos del mundo marchan a la Batalla con Música; el ejército de Dios debe hacerlo aún más. Debemos cantar himnos de liberación para derribar muros, romper cadenas y traer sanación. La música es para adorar y alabar a Dios y no para otra cosa.

La Alabanza contiene el poder de neutralizar la fuerza del ataque maligno sobre el Pueblo de Dios, porque Dios es enaltecido y coronado, y ni carne ni demonio pueden llevar a cabo sus propósitos.

ADORACIÓN

La adoración nos lleva a la presencia de Dios en el lugar Santísimo derramándose la gloria de Dios para traer victoria, sanidad y liberación. Donde está Dios, el enemigo tiene que huir. La Adoración es el reconocimiento de Dios, su naturaleza, sus atributos, su grandeza y majestad y no solamente se refiere a cantar y dar gracias, sino que también adoramos a Dios con acciones y actitudes (postración, contemplación).

“Pero llega la hora y ya estamos en ella, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad.” Juan 4,  23.

La Palabra nos habla de los adoradores en Espíritu y en Verdad, que significa que le adoremos, desde lo más profundo de nuestro ser y con absoluta honestidad y transparencia con Dios. Salmo 100, 4; Isaías 60, 18b.

Adoración y servicio van juntos, no pueden separarse el uno del otro. Mateo 4, 8-10,  Juan 4, 23-24.

 

Extractado de predicaciones Doctora Gloria Niño Gómez